¿Alguna vez se ha preguntado cómo sabe su cuerpo cuándo sudar, cuándo dormir o incluso cuándo empezar a reparar un corte de papel? La respuesta reside en un proceso invisible pero extraordinario conocido como comunicación celular.
En esencia, la comunicación celular es la forma en que los billones de células de tu cuerpo hablan entre sí. Sí, hablan, no con palabras, sino con diminutas señales químicas. Estas señales pueden ser hormonas, nutrientes, proteínas o incluso impulsos eléctricos. Llevan instrucciones importantes como “crecer”, “reparar”, “proteger” o “descansar”.


