Es difícil pasar por alto la omnipresencia de las pantallas en el mundo moderno actual. Las utilizamos para navegar mientras estamos en el coche, podemos leer en ellas mientras estamos en la cama y, por supuesto, muchos de nosotros pasamos horas cada día en el ordenador o en los teléfonos inteligentes para nuestras tareas diarias y nuestro trabajo.


