Cuando empiezan los primeros síntomas de resfriado, no es raro escuchar el consejo bienintencionado: ¡tome más vitamina C! Muchos incluso sugieren tomar megadosis de suplementos externos de vitamina C, ingiriendo miles de miligramos de una sola vez. Aunque la vitamina C es indudablemente un potente antioxidante y un apoyo para el sistema inmunitario, este enfoque tiene sus limitaciones. Concretamente, su organismo solo puede utilizar una cantidad determinada.


